Hombre trabajando con herramienta

Modalidades preventivas ¿Cómo implantar la PRL?

Existen cuatro modalidades preventivas o de organización para implantar la Prevención de Riesgos Laborales (PRL) en una empresa y es obligatorio adoptar una de ellas.

Siempre hablamos de empresa (la empresa existe cuando hay contratación de uno o más trabajadores), porque las obligaciones relativas a PRL entran en juego cuando hay alguien al que proteger.

 

Modalidades preventivas para organizar la PRL

 

1. Asunción por el empresario

 

El empresario asume la actividad preventiva.

Los requisitos que hay que cumplir son:

  • La empresa tiene hasta 10 trabajadores o hasta 25 trabajadores en un único centro de trabajo.
  • La actividad de la empresa no está incluidas en el Anexo I del Real Decreto 39/1997, es decir, no está considerada de alto riesgo.
  • El empresario tiene la capacitación correspondiente en materia preventiva. Es suficiente un curso de nivel básico.
  • El empresario desarrolla de forma habitual su actividad en el propio centro de trabajo.
  • La vigilancia de la salud, debido a la confidencialidad de los datos personales, debe realizarse por alguna de las otras modalidades así como las especialidades que no asuma el empresario.

 

2. Designación de trabajadores.

 

El empresario designa al número necesario de trabajadores (uno o varios) para desarrollar adecuadamente las funciones preventivas.

Los requisitos que hay que cumplir son:

  • La empresa tiene menos de 500 trabajadores o menos de 250 trabajadores si realizan actividades incluidas en el Anexo I del RD 39/97.
  • El trabajador o trabajadores designados tienen la formación adecuada al trabajo que realizan. El nivel de capacitación debe ser básico, intermedio o superior según el número de trabajadores de la empresa y de los riesgos a los que puedan estar sometidos.
  • El número de trabajadores y medios designados son los necesarios para desarrollar adecuadamente sus funciones.
  • El trabajador o trabajadores designados desarrollan de forma habitual su actividad en el propio centro de trabajo.

 

3. Servicio de Prevención Propio (SPP)

 

Está compuesto por técnicos de prevención propios.

Los requisitos que hay que cumplir son:

  • La empresa tiene más de 500 trabajadores o más de 250 trabajadores si realizan actividades incluidas en el Anexo I del RD 39/97.
  • El servicio de prevención deberá contar con el personal necesario que tenga la capacidad requerida para desarrollar las funciones de los niveles básico e intermedio.
  • La unidad de prevención se dedicará exclusivamente a la actividad preventiva y deberá contar, como mínimo, con dos de las especialidades o disciplinas preventivas (Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial, Medicina del Trabajo y Ergonomía y Psicosociología aplicada).
  • Los Servicios de Prevención Propios deberán contar con las instalaciones y los medios humanos y materiales necesarios.

Hombre escribiendo en papel

 

Cuando se decide asumir la PRL por los propios medios (asunción propia, designación de trabajador y SPP) hay que someterse a una auditoría externa que acredite que la gestión en prevención se está realizando correctamente.

 

Como comentamos en Prevencion10, recordad que hay herramientas gratuitas precisamente para ayudarnos a establecer la PRL por nuestros propios recursos.

 

4. Servicios de Prevención Ajenos (SPA)

 

Es el prestado por una entidad especializada que concierte con la empresa la realización de las actividades de prevención. Aunque el SPA se realice por una empresa externa, está considerado como parte integrante de la empresa.

Los requisitos que hay que cumplir son:

  • La designación de uno o varios trabajadores es insuficiente para realizar la actividad preventiva.
  • No estar obligado a constituir un SPP.
  • Realizar una asunción parcial por el empresario de la actividad (actividades no incluidas en el Anexo I del RD 39/97).
  • Disponer de la organización, instalaciones, personal y equipo necesarios para la actividad.
  • Constituir una garantía que cubra su responsabilidad.
  • No mantener con las empresas concertadas vinculaciones distintas a las propias como servicio de prevención que puedan afectar al resultado de sus actividades.

 

Disciplinas preventivas

 

Indistintamente de la modalidad escogida, hay que cubrir las cuatro especialidades preventivas:

  • Seguridad en el Trabajo: estudia el puesto de trabajo para evitar los accidentes laborales. Ej.: máquinas en condiciones adecuadas.
  • Higiene Industrial: estudia las condiciones ambientales (ej.: temperaturas, vibraciones, ruidos, sustancias químicas…) para evitar la enfermedad profesional.
  • Vigilancia de la salud: disciplina médica que tiene por objeto mantener al trabajador en un óptimo estado de salud.
  • Ergonomía y Psicosociología aplicada.

Ergonomía: adapta el entorno a los trabajadores. Ej.: tener una correcta iluminación.

– Psicosociología aplicada: estudia la conducta del ser humano en el contexto del trabajo. Ej.: el clima laboral.

 

Conclusión

 

La obligación en el área de Prevención de Riesgos Laborales existe en el momento en el que tenemos trabajadores contratados.

La ley exige adoptar una de las cuatro modalidades preventivas: asunción por el propio empresario, designación de trabajadores, Servicios de Prevención Propios o Servicios de Prevención Ajenos.

Independientemente de la modalidad de organización escogida, también se deben cumplir las cuatro especialidades de preventivas: Seguridad en el Trabajo, Higiene Industrial, Medicina del Trabajo y Ergonomía y Psicosociología aplicada.

 

 

¿Conoces las distintas modalidades organizativas?

¿Cuál es más apropiada para tu empresa?

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