Chica con auriculares bailando

La música en el trabajo

La música en el trabajo es una práctica cada vez más habitual.

Ya recurrimos de manera natural a la música porque nos genera bienestar, nos hace sentir mejor y más felices. Por ejemplo, para hacer más amena una tarea del hogar, para relajarnos tras un día tenso o para motivarnos en la realización de algún deporte.

Si mejoramos con la música en estos tres simples ejemplos de la vida cotidiana, ¿aumentaremos nuestro rendimiento en el entorno laboral?

Siguiendo con los ejemplos anteriores, ¿la música podrá mejorar una tarea laboral rutinaria?, ¿nos ayudará a gestionar el estrés tras un alto volumen de trabajo? O ¿nos motivará en la realización de un determinado proyecto?

 

Efectos de la música en el cerebro

 

Nuestro cerebro responde al sonido provocando una respuesta emocional de carácter universal.

Incluso antes de aprender el habla, los bebés reaccionan ante la música emitiendo una respuesta emocional.

Esto se debe a que se activan las mismas zonas del cerebro donde están las neuronas espejo, las cuales nos hacen sentir las emociones de otros, de ahí, su nombre dado que reflejan aspectos emocionales, nos permiten compartir sentimientos.

Asimismo, las evidencias científicas demuestran que la música provoca la liberación de dopamina, que es un neurotransmisor que, entre otras funcionas, genera la sensación de placer.

Por tanto, nuestro cerebro interpreta como beneficioso todo lo que genere dopamina.

Puedes ampliar esta explicación biológica en qué es la dopamina y qué funciones tiene.

 

Beneficios de la música en el trabajo

 

Disminuye el estrés. Nuestro ritmo cardiaco tiende a sincronizarse con el ritmo de la melodía. Por lo que la música tranquila con un ritmo suave propicia el estado de relajación. Por ejemplo, este género musical es muy utilizado en clases de yoga o meditación.

Ayuda a la concentración. La música clásica, los sonidos de la naturaleza o la música instrumental mejora el funcionamiento cognitivo. Por ejemplo, los resultados del estudio realizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, indican que la música afecta a las áreas del cerebro relacionadas con la atención.

Potencia tu creatividad. La música puede ser un estimulante cuando estamos bloqueados. Como hemos visto, la música puede ayudarte a calmarte, liberar recursos cognitivos y, por tanto, te ayuda a fluir, a dedicar tu energía al proceso de creación de ideas.

Incrementa tu motivación y tus niveles de activación. Está claro que las canciones con mucho ritmo y presencia vocal nos mantienen despiertos e incluso nos aceleran. ¿Cuánta gente que corre escucha música al realizar el ejercicio?

Mejora el estado de ánimo. La música evoca diferentes emociones. Si nos ponemos una canción que nos haga sentir felicidad y estar más alegre, probablemente seamos más educados, más sociables e incluso más pacientes. Un ejemplo muy común es cuando las grandes cadenas incentivan las compras o impactan en la experiencia del comprador manipulando el ambiente. Y uno de los aspectos principales para manipular el ambiente es poner un estilo concreto de música.

Aísla los sonidos ambientales molestos. ¿Quién no ha estado trabajando con obras en la calle o teléfonos que suenan constantemente? La música puede atenuar este tipo de ruidos estresantes creando un entorno más agradable.

Aumenta la productividad. Hay estudios donde, en general, las tareas repetitivas se realizan con música más rápidamente y con menos errores, ya que actúa como estimulante de la actividad mental.

 

 

La música como elemento distractor

 

Hay que saber elegir qué tipo de música escuchar, ya que las canciones también pueden actuar como elementos distractores.

En general, nosotros recomendamos música sin la distracción de las voces, ya que las letras de las canciones hacen que tu cerebro utilice recursos cognitivos para descifrar lo que está escuchando.

También recomendamos evitar canciones nuevas, ya que harán que te centres en la novedad y no en la tarea a realizar.

 

Recomendaciones

 

A continuación, os dejamos diferentes géneros musicales en función del objetivo que queráis alcanzar:

 

Por tanto, dependiendo del objetivo que queramos conseguir (relajarnos, motivarnos…), es más recomendable un tipo de música u otro.

Además, la elección es muy personal, ya que a cada uno le genera diferentes emociones y depende de gustos personales.

 

Conclusión

 

A nivel general, la música mejora el rendimiento laboral, ya que entre otros beneficios:

  • Disminuye el estrés.
  • Ayuda a la concentración.
  • Potencia tu creatividad.
  • Incrementa tu motivación y tus niveles de activación.
  • Mejora el estado de ánimo.
  • Aísla los sonidos ambientales molestos.
  • Aumenta la productividad.

 

No obstante, no todas las personas reaccionan igual ante la música. Por ejemplo, hay personas que se concentran mejor con el silencio.

¡Elige el mejor género que adapte al objetivo que quieras conseguir!

 

También te puede interesar: la inteligencia puede predecir el rendimiento laboral, la Navidad en las empresas, personas tóxicas en el trabajo.

 

¿Escuchas música en tu trabajo?

¿Influye la música en tu estado de ánimo?

¿Utilizas la música como inspiración?

¡Estamos a tu disposición en consultas@laclave-rrhh.es!